Estoy disgustado porque veo un mundo que no tiene significado…
« La oración es el vehículo de los milagros. Es el medio de
comunicación entre lo creado y el Creador. Por medio de la
oración se recibe amor, y por medio de los milagros se
expresa amor. »
UCDM. T. 1, I, 11.
— Pido que se me conceda ver un mundo diferente y tener
pensamientos distintos de aquellos que inventé. El mundo que
busco no lo construí yo solo, y los pensamientos que quiero
tener no son los míos. —
UCDM. L. 131, 11-3.
Santos y milagrosos hermanos…
Muchas gracias por tanto…
Mi corazón honra a tu corazón…
Disfruta cada instante…
Soy tal como Dios me creó… Somos uno…
GRACIAS !!!
Amor y bendiciones…
EL NUEVO COMIENZO
VII. La nueva interpretación
1. ¿ Cómo iba a haber dejado Dios que el significado del mundo estuviese sujeto a tu interpretación ? Si hubiese hecho eso, el mundo no tendría significado. Pues es imposible que el significado de algo cambie constantemente y que, aún así, sea verdad. El Espíritu Santo ve en el mundo un sólo propósito, el cual es eternamente inmutable. Ninguna situación puede alterar este objetivo, sino que tiene que estar de acuerdo con él. Pues sólo si el objetivo del mundo pudiese cambiar con cada situación, podría cada una de ellas estar sujeta a diferentes interpretaciones cada vez que se pensase en ellas. Tu añades nuevos elementos al guión que escribes para cada minuto del día, y así, todo lo que sucede ahora tiene otro significado. Elimina algún elemento, y el significado cambiará consecuentemente.
UCDM. T. 30, VII, 1.
ESTOY DISGUSTADO PORQUE VEO
UN MUNDO QUE NO TIENE SIGNIFICADO.
1. La importancia de esta idea radica en el hecho de que contiene la corrección de una importante distorsión perceptual. Piensas que lo que te disgusta es un mundo aterrador o un mundo triste; un mundo violento o un mundo demente. Todos esos atributos se los otorgas tú. El mundo de por sí no tiene significado.
2. Estos ejercicios deben hacerse con los ojos abiertos. Mira a tu alrededor, esta vez muy lentamente. Trata de seguir un ritmo tal, que el lento pasar de tu mirada de una cosa a otra sea a intervalos de tiempo bastante similares. No permitas que el lapso de tiempo empleado para pasar de una cosa a otra sea ostensiblemente más corto o más largo; trata, en cambio, de mantener un compás medido y parejo a lo largo de todo el ejercicio. Lo que veas no importa. Te enseñas esto a medida que le prestas la misma atención y le dedicas el mismo tiempo a cualquier cosa sobre la que tu mirada se pose. Éste es uno de los pasos iniciales en el proceso de aprender a conferirles a todas las cosas el mismo valor.
3. A medida que mires a tu alrededor, di para tus adentros:
Creo ver un mundo temible, un mundo hostil, un mundo
peligroso, un mundo triste, un mundo perverso, un mundo
enloquecido,
y así sucesivamente, usando cualquier término descriptivo que se te ocurra. Si se te ocurren términos que parecen ser positivos en vez de negativos, inclúyelos también. Podrías pensar, por ejemplo, en » un mundo bueno » o en » un mundo agradable. » Si se te ocurren términos de esa índole úsalos junto con los demás. Es posible que aún no entiendas por qué esos adjetivos » buenos » forman parte de estos ejercicios, pero recuerda que un » mundo bueno » implica uno » malo, » y uno » agradable » implica uno » desagradable. » Todos los términos que te vengan a la mente son adecuados para los ejercicios de hoy. Su aparente valor no importa.
4. Asegúrate, al aplicar la idea de hoy, de no alterar la duración de los intervalos de tiempo entre lo que piensas que es agradable y lo que piensas que es desagradable. Para los efectos de estos ejercicios, no hay diferencia alguna entre una cosa y otra. Al final de la sesión de práctica, añade:
Pero estoy disgustado porque veo un mundo que
no tiene significado.
5. Lo que carece de significado no es ni bueno ni malo. ¿ Por qué, entonces, habría de disgustarte un mundo que no tiene significado ? Si pudieses aceptar al mundo como algo que carece de significado y dejar que en lugar de lo que tú crees la verdad se escribiese en él por ti, ello te llenaría de una felicidad indescriptible. Pero precisamente porque carece de significado te sientes impulsado a escribir en él lo que tú quisieras que fuese. Eso es lo que ves en él. Eso es lo que en verdad no tiene significado. Bajo tus palabras está escrita la Palabra de Dios. La verdad te disgusta ahora, pero cuando tus palabras hayan sido borradas, verás la Suya. Ese es, en última instancia, el propósito de estos ejercicios.
6. Tres o cuatro sesiones de práctica con la idea de hoy serán suficientes. Dichas sesiones no deben pasar de un minuto. Es posible que incluso un minuto te resulte demasiado largo. Suspende los ejercicios en el momento en que experimentes cualquier tensión.