* Le he dado a todo lo que veo en esta habitación [ en esta calle,
desde esta ventana, en este lugar ] todo el significado que
tiene para mí.
« Todos los días deberían consagrarse a los milagros. El
propósito del tiempo es que aprendas a usarlo de forma
constructiva. El tiempo es, por lo tanto, un recurso de
enseñanza y un medio para alcanzar un fin. El tiempo cesará
cuando ya no sea útil para facilitar el aprendizaje. »
UCDM. T. 1, I, 15.
— Ésta es tu única decisión, la base de lo que ocurre.
No tiene nada que ver con la manera en que ocurre, pero sí
con él por qué. Pues sobre esto tienes control. Y si eliges ver
un mundo donde no tienes enemigos y donde no eres
imponte, se te proveerán los medios para que lo veas. —
UCDM. T. 21, VII, 9.
Muchas GRACIAS poderoso e inocente hermano…
Caminamos juntos y vamos recordando…
Que bellos somos, cuan santos y Amorosos…
Te Amo, te honro, te abrazo y te bendigo…
RAZON Y PERCEPCIÓN
II. Somos responsables de lo que vemos
3. Es imposible que el Hijo de Dios pueda ser controlado por sucesos externos a él. Es imposible que él mismo no haya elegido las cosas que le suceden. Su poder de decisión es lo que determina cada situación en la que parece encontrarse, ya sea por casualidad o por coincidencia. Y ni las coincidencias ni las casualidades son posibles en el universo tal como Dios lo creo, fuera del cual no existe nada. Si sufres es porque decidiste que tu meta era el pecado. Si eres feliz, es porque pusiste tu poder de decisión en manos de Aquel que no puede sino decidir a favor de Dios por ti. Este es el pequeño regalo que le ofreces al Espíritu Santo, y hasta esto Él te da para que te lo des a ti mismo. Pues mediante este regalo se te concede el poder de liberar a tu salvador para que él a su vez te pueda dar la salvación a ti.
UCDM. T. 21, II, 3.
LE HE DADO A TODO LO QUE VEO EN ESTA HABITACIÓN
[ en ésta calle, desde ésta ventana, en este lugar ]
TODO EL SIGNIFICADO QUE TIENE PARA MÍ.
1. Los ejercicios que se deben llevar a cabo con esta idea son iguales a los de la primera lección. Comienza con las cosas que estén cerca de ti, y aplica la idea a cualquier cosa en la que tu mirada se pose. Extiende luego tu campo visual. Gira la cabeza de modo que puedas incluir lo que se encuentre a ambos lados de ti. Si es posible, da la vuelta y aplica la idea a lo que se encuentre detrás de ti. Sé tan imparcial como puedas al seleccionar los objetos a los que vas a aplicar la idea; no te concentres en nada en particular, ni trates de incluir todo lo que veas en una zona determinada, ya que eso causaría tensión.
2. Echa simplemente una rápida mirada a tu alrededor, tratando de evitar la selección de objetos en función de su tamaño, brillantez, color o material, o de la relativa importancia que tengan para ti. El simple hecho de ver un objeto lo convierte en tu selección. Trata de aplicar la idea con la misma facilidad a un cuerpo que a un botón, a una mosca que a un piso, a un brazo que a una manzana. El único criterio a seguir para aplicar la idea a algo es simplemente que tus ojos se hayan posado sobre ello. No trates de incluir nada en particular, pero asegúrate de no excluir nada deliberadamente.